Me encanta el club de los fracasados.
El club al que pertenecen los anónimos para no contar triunfos.
Para pertenecer al club de los fracasados
hay que ser capaz de no caber en la gloria del éxito
Estar exentos de reconocimientos y titulos
No pagar cuentas de crédito
Y renunciar a los circulos.
Ahí va el club de los fracasados...
Señalados, ignorados, olvidados.
La libertad la han escogido
La soledad los ha escogido.
Secta donde nadie espera a nadie
Reunión de quienes no lo quieren todo
No invitan, no cuentan, ni se van ni se quedan
Viven y mueren solos.
Llegan sin ser esperados
Aman sin ser correspondidos
Lloran sin ser consolados
Sienten sin haberlos herido.
Cualquieras que hablan con cualquiera
Poetas que no son leidos
Luchadores de victorias que no llegan
Desesperanzados siguen caminando el camino.
¡Bienvenidos al club de los fracasados!
Donde duele sin que seamos hermanos
Se sabe sin haberlo dicho
Se hace sin haberlo pagado
Y se comparte con el más sencillo.
