Sembramos fusiles que dieron las flores
las manos de sangre ahora son de colores
unos con otros nos confundimos
no somos los malos ni ellos los enemigos
el que estaba solo, el que estaba perdido
bajó de la montaña a hacer el nuevo camino
el que estaba disparando defendiendo la patria
ha entregado sus armas, ha tirado su carga
la carga de bala que había disparado
ya no somos ejército de fuego, ahora somos hermanos
Para la paz estamos rimando
estamos escribiendo, estamos hablando
para la paz estamos soñando
en la tierra seca estamos sembrando
la oportunidad de una nueva historia
reparando a las víctimas sin negar su memoria.
A QUIEN LE PUEDA IMPORTAR Todos recopilamos historias, ajenas o propias, fantásticas o reales, elaboradas o sencillas. Las mías van en verso, todo lo que ando lo escribo.
miércoles, 10 de agosto de 2016
lunes, 1 de agosto de 2016
ENCUENTRO
Deseó
verlo otra vez, como la última tarde. Ana, desde hace cinco años solo anhela volver.
Todos los días recorre en su pensamiento cada detalle: calles
caminadas, sitios frecuentados, rutas conocidas, sabanas mojadas, una casa azul,
y un rostro que no ha olvidado. Tal vez, si volviera a aquellos parajes, a los
mismos sitios, lo buscaría y lo encontraría intacto, como la última vez,
entonces, lo recuperaría y como en una historia maravillosa, el final sería
mejor que el inicio. Dicen, que aun cuando volvemos a los mismos escenarios,
con las mismas personas, a la misma hora, los momentos no se repiten, es una ley para
hacerlos únicos. Sin tener en cuenta el índice de error, Ana, toma una
decisión, una maleta, un ticket, y un autobús y se lanza al encuentro. Piensa
durante todo el trayecto que no lo quiere a él, quiere el instante.
Toma el autobús el lunes para llegar el
miércoles. A las tres de la madrugada llegara a la terminal, donde alguna vez él
la espero, se subira a un taxi y le indicara al conductor - a Pandíaco - ese
barrio con nombre fantástico, como la Zarabanda, donde dejo danzando instantes perdidos.
Miércoles en la terminal, tres de
la madrugada.
Ana toma el taxi, indica al
conductor -a Pandiaco- reboza de
ansiedad porque
el taxi sea más rápido, tan rápido como el auto del futuro, esa vieja película que un domingo en la tarde vieron, Volver al Futuro, así precisamente sería su regreso pero al pasado.
La
casa azul es
amarilla, Ana baja del taxi, sus ojos son lagunas, tiene por corazón miles de dudas. Un hombre abre la
puerta, la llama por su nombre, y en una interrupción afanada, por ganarle al tiempo e impedir que nuevamente se pierda, Ana, pronuncia lo que tantas noches ha planeado
- Supe
que eras igual que yo cuando dijiste que
me querías en medio de llanto, cuando por última vez desde mi ventana nos
despedimos. Supe que eras igual que yo durante todo este tiempo, en el que solo
anhele volver a ver a tus calles, a tus ojos, a mis ojos, a nuestros ojos, que
lloran ilusiones perdidas y que miraron al mismo cielo. Es miércoles y he regresado, no por ti, por
el instante, por las calles, los lugares y los recuerdos.
Ana ha
olvidado la única advertencia:los encuentros son irrepetibles, la vida no es una rueda que pueda detener y
volver a impulsar hasta el punto de partida.
Al fondo de la casa, ahora amarilla, se escucha la voz de una mujer que no es la de Ana, que nunca será la voz de Ana, la que reemplaza en el final de la historia maravillosa a Ana.
A manera
de destino o una insoportable falla humana, siempre llega tarde, a todos sus encuentros, a todos sus recuerdos,
y a él.
GEOGRAFÍA
Río, pradera, montaña
déjame descansar en ti
es tan bello saber que puedo recorrerte
vivir en tus rincones
Déjame vivir
quiero construir mi casa en tu frente
tender mi cama en tu pecho
hacer mi jaula en tu boca
Vengo cansada
déjame desnuda
déjame sin carne
déjame entrar
Eres mi lugar
en ti reposo tardes y noches enteras
me mojo en tus aguas
te bebo y te fumo
me tiendo en tu arena
Eres mi sol
luego llueves
abro mis ojos
abro mi boca
lavo mi cuerpo
lavo mis heridas
me curas
me limpias
Tu cuerpo es geografía
al norte tus besos
al sur tus manos
al oeste tus pies
al este tu alma.
déjame descansar en ti
es tan bello saber que puedo recorrerte
vivir en tus rincones
Déjame vivir
quiero construir mi casa en tu frente
tender mi cama en tu pecho
hacer mi jaula en tu boca
Vengo cansada
déjame desnuda
déjame sin carne
déjame entrar
Eres mi lugar
en ti reposo tardes y noches enteras
me mojo en tus aguas
te bebo y te fumo
me tiendo en tu arena
Eres mi sol
luego llueves
abro mis ojos
abro mi boca
lavo mi cuerpo
lavo mis heridas
me curas
me limpias
Tu cuerpo es geografía
al norte tus besos
al sur tus manos
al oeste tus pies
al este tu alma.
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