zarpando de un naufragio
esperando lo que no llega
lleno de incertidumbres ante lo que sabe
intrigado por lo que presiente
Mi corazón está triste
como los viejos poemas
como la rima sin ritmo
como la hoja seca
tiene un hueco, una herida
lo carcome
Mi corazón lucha ante la tormenta
el viento, la fuerza, el huracán
es fuerte, pero temeroso
tócalo
parece áspero pero es de terciopelo
A veces odio a mi corazón
Ese latir de colibrí que sentiste un día
escúchalo
tómalo en tus manos
no lo sujetes fuerte
déjalo palpitar
1, 2, 1, 2, 1, 2
devuélvemelo
colócalo en el lado izquierdo de mi pecho
escóndelo donde nadie lo vea
solo tú.
Versos de la niña escondida

