El futuro no lo encuentro.
Soy el pasado
un pedazo de recuerdo que de vez en cuando explota
atraviesa imágenes, lugares y personas
me convierto en cuentos
en historias que quieren escribirse.
Hoy pensé en el futuro
solo vi una casa grande de colores
una puerta alta
una mecedora azul moviendo mi cuerpo
un café oscuro y un cigarrillo.
Mi futuro no existe
mi presente es la soledad y la fiesta
las risas y las lagrimas
la conversación y el silencio
los extremos.
Pero si existiera el futuro
si ese futuro existiera
quisiera ver pasar al campesino cansado de la jornada
con el arrebol a lo lejos quemando
con su frente llena de sudor
con sus manos agrietadas.
Mi futuro es mi pasado
las tardes que con la abuela me sentaba
en la casa vieja
contando los niños que venían de la escuela
saludando a los vecinos
blasfemando en mi pensamiento sus rosarios.
Siempre supe que dios no existía
que las mujeres deseaban a los hombres
que el humo del cigarrillo se aspiraba hasta el pecho
y no era pecado sentirse el cuerpo desnudo
siempre lo supe abuela.
En ese futuro inexistente me vi sola
a veces quieta
a veces bailando.
Quisiera que me acompañaras pero no puedes
escuchar tus historias
abrirte mis ojos
y que escucharas las mías
verme contando flores abiertas
cortándolas
llenando jarrones de centro sin carpeta tejida.
Pero en mi futuro estoy sola como en el presente
los muros hoy me encierran
y yo espero*