Así como en el inicio del amor siempre espero el final,
Así como en cualquier alegría siempre sospecho a la tristeza,
Así como cuando me lleno una parte pero irremediablemente me conduzco al vacío,
Cada espera sin disfrutar realmente el ahora,
Una pequeña agonía invade mi espacio siempre,
Es mi costumbre de adelantarme a la perdida,
Es mi pasión por lo perdido,
me deja daños, fracturas y heridas,
siempre delante del abismo,
siempre con ganas pero sin intención de lanzarme,
siempre fatal pero sin mayor empeño,
Nunca esperé días diferentes porque esta manía de trasladarme al pasado jamás me asegura un futuro,