lunes, 27 de julio de 2015

LIBERACIÓN

Donde mi cuerpo no sea estrecho para mi alma
y pueda ser libre sin estar atada
a una armazón de huesos, ropas y marcas.

Un camino sin pavimento
una ciudad sin cemento
en el camino y en la ciudad
perdida, solitaria, fantasma.

Abandonaría la materia para ser llevada
a vivir en el árbol en su hoja seca, caída y pisada
Le dejaría mi voz al que no habla
le daría mis ojos al que no ve nada
para estar en cada grito desesperado
en cada paisaje que mira y que anda
el que antes no veía, el que antes no gritaba

Seria un pueblo de calles angostas y casas coloradas
estaría en los cuentos de los viejos para ser contada
con sus caras viejas y cansadas
con sus voces tristes y pausadas
estaría en los niños que los escuchan, brincan y bailan. 
me encontraría en el polvo de la calle  que se levanta
con cada paso que deja historias de muertos y embarazadas.

Viviría en tu pecho reposando agitada
en tus manos que me acarician y trabajan
en el que llora y sufre
en el que goza y se embriaga
en la sangre y en el aire que corren
por el camino, la ciudad, el pueblo y la montaña
cualquier cosa que no sea estrecha para mi alma.





2 comentarios:

  1. Quise comentar como anónimo, pero eso de ser admirador secreto ya no va conmigo. Me gusta esta entrada de tu blog: algo solitario, pero solidario. Todo un consolidado de versos y verdad.
    Así lo percibo, así creo saber de ti, musa y poetisa.
    Gracias por compartir un poco de ti con este casual y afortunado lector.

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  2. Algunos sabios judíos dicen que el alma no quiere llegar a este mundo, pero cuando ya está de este lado se le hace duro retornar.
    Pero unas pocas almas nunca se acostumbran a esta realidad, y no sienten ese apego y esa resignación que la mayoría experimentan y buscaran siempre salir de esta cárcel
    Tu escrito lo interpreto como la voz de esas almas.
    Me encanto,
    gracias mil por escribir

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