Era el tiempo de las frutas, de la madurez de la carne
el tiempo donde las gentes caminaban mirándose unas a otras
fuimos libres y solos
el tiempo del no paraíso, de la tierra no prometida
En ese tiempo te amé.
Nuestros cuerpos eran cultivos de la tierra fecunda
la lluvia nos germinaba y crecíamos con el sol en los ojos
ciegos
El tiempo que te amé.
Las divisiones no existían
no creíamos en Dios y no eramos Adán y Eva
eramos los hijos de la ciudad en el campo
los migrantes del futuro
Te amé en ese tiempo
Fuimos uno solo
como pueblo después de la guerra
victoriosos y heridos
silenciosos y desiertos
fuimos dos que no se dicen nada
Dios que no nos dijo nada
por estar desnudos
haciéndonos sexo
En otro tiempo te amé.
Una patria entera
gobernándonos las bocas
amarrándonos las manos.

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