jueves, 15 de febrero de 2018

Los viajeros
cansados no dejan huella
se dirigen al desierto
con la piel pegajosa de amar
con los pies pesados de caminar
miran al frente para no volver
y la ciudad los despide

Se alejan
no quieren las calles
no soportan la muchedumbre
no se empujan
no se dejan herir

Ellos eran la violencia citadina
eran la lucha por seguir
eran el afán
lo que tanto odiaron
lo que los hizo emigrar

Buscan su desierto
para secar el alma
para no volver

¿Eres ese viajero?
¿Eres el que deja su huella cansada?
¿Eres el que va detrás de espejismos?
¿Eres ese que se quiere morir?

La única afirmación es morir

A su espalda la ciudad arde
arden las calles y la gente
arden las filas y los tickets
arden los turnos para vivir

El único turno es morir

¿Yo soy la viajera?
¿Me conoces?
¿Quieres tomarme de la mano?
¿Quieres huir?

Caminemos
sin destino pero con sol
caminemos
hasta que nadie nos sepa
alzarnos como polvo de camino
y que las huellas se nos borren
y que las pieles se nos quemen

Calmar la sed
sed de alejarnos
sed de desaparecernos
sed de no volver

Tú y yo no nos conocemos
Tú y yo estamos muriendo
Tú y yo estamos sintiendo
Tú y yo somos desierto
Tú y yo algún día vamos a caminar*





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