No se escucha el reloj mientras avanza
Pero continúa silencioso sin detenerse
Golpea cada segundo, cada minuto, cada hora
La madera que cuelga de la pared nos habla sobre el golpe del tiempo que minúsculo sujeta con dos manecillas al pasado
Siempre hacia la derecha, siempre.
Resbala cada uno de los golpes que no se detienen nunca ni con la muerte.
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