lunes, 25 de abril de 2022

Días Quietos

El médico me ha dicho que debo evitar ciertas comidas, el enojo y el consumo de alcohol. entonces llegan a mí los días quietos y con pausa.
Al principio me rebelo, me hago muchas preguntas y juró vengarme del sistema cuando todo pase,
pero nada pasa.
Mi cuerpo me domina, me dice que debo aprender de la paciencia y que no es hora para las lágrimas.
Comienzo a amar la vida sin mayor promesa que la realidad
Ahora me veo desde la barrera y desde mi propia distancia
no soy acaso otra, sobria o embriagada 
tal vez más madura, quizá en busca de un refugio silencioso.
son los días quietos y silentes.
Me recojo en mi propio ruido
conozco mis debilidades y ya no quiero tomar ni una sola pastilla.
alguna vez escribí sobre el trayecto que hacen los medicamentos desde la boca hasta la sangre 
el mismo que hace el vino,
el mismo que hace el hielo cuando lo mordía con whisky.
Agradezco a mi boca húmeda las palabras entendidas.
Son los días quietos.
Como la luna que solo sale para doblarme los dedos
como el sol que guardo en las despedidas.
Son los días de mis plantas y mis quejas entumecidas.
recorro cada una de mis partes
le pregunto a mis huesos si soportan más
planto una flor en una urna de vidrio.
Nadie entiende y nadie espera
que una persona como yo, Andrea, convierta la fiesta en agua
la liquide
la extinga
y grite ¡silencio!
los días quietos duermen en el racimo de mi garganta
en el arbusto de mi pecho
en el dolor de mis poemas.

viernes, 4 de febrero de 2022

Verso Quebrado

Como a una seca rama, el olvido lo quebró. Quiso ser un poco libre, quiso ser un poco iluso, quiso ser un poco corto para el dolor. Ha pasado un poeta y lo ha tomado para consolarlo, para prometerle una unión. Pero el verso, como el beso, no es del poeta, solo es del poema y solo allí puede vivir. El verso quebrado busca, el verso quebrado llora, el verso quebrado no puede volar ¿quién puede llevarlo a su lugar original? si las palabras  han caído, soportan la injusticia de no poder levantarse por sí mismas, de no tener piernas para echarse a andar. El verso quebrado podría ser puente de fábula para extenderse, hacerse una espalda con vigas de madera y servir al poema que necesita cruzar ¿qué habrá del otro lado sino la soledad?  la soledad de un encuentro imposible entre palabras quietas, un verso quebrado y un poeta sin poema.

martes, 11 de enero de 2022

Odiar de una manera absurda. 

Odio tu amplia sonrisa (se me antoja falsa) 
Detesto tus conversaciones sobre teatro (reminiscencia de tus frustraciones) 
Repudio los pueblos ribereños donde dices haber sido feliz con ella (los repites hasta repugnarme)
Cargas un pasado sobre mí (mi cuerpo se cansa)
Rompo una foto a escondidas y con rabia (la de ella donde sostiene un dulce con su sonrisa estúpida)
Escapo  a tus viejas victorias donde yo no aparezco (maldigo) 

¿Es este mi amor?
¿Odiar todo lo que amas?
¿Repudiar cada momento que me cuentas? 

Esto no es un poema

es un grito
una patada
una caída
un fuego 
un impulso