Ya no será hacernos el amor, besarnos y mordernos, la campana sonando, la ventana cerrada, la luz del fuego encendido.
Ya no serán tus manos recorriendo, mi boca buscando, tus dedos mojados, mi carne abierta.
Ya no serán las palabras no dichas, el futuro perdido, la promesa incumplida, la culpa sentida.
Ya no será hasta no sé cuándo, la madrugada incierta, el café derramado, el trago guardado.
Están los cigarrillos, fumo, me siento y te siento, me acerco desde la lejanía.
Ya no será mi pecho dispuesto, tu cabeza recostada, mis muslos en ángulo, mis ojos en el espejo.
Ya no será nada, porque nunca fuimos.

Erotismo puro, me encanta este poema
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