A mi padre.
Pasar por tu lado sin que me veas
estar a tu
espalda y verte caminar a lo lejos
Eres la no victoria
la casa vieja
con el solar al fondo
el guayabo y el mango plantados
el olor a vástago cortado
Eres la derrota que se alimenta de triunfos pasados
la casa vieja
con el solar al fondo
el guayabo y el mango plantados
el olor a vástago cortado
Eres la derrota que se alimenta de triunfos pasados
el fracaso
el otro tiempo
ese tiempo donde soy niña y elevas mis plegarias al cielo
donde escucho canciones dolorosas y leo tus libros prohibidos
corro sobre baldosas blancas y rojas
juego con la tierra
corro sobre baldosas blancas y rojas
juego con la tierra
veo la radiola, la mesa de centro y la carpeta tejida
las paredes azules, las puertas altas y los techos sostenidos con vigas
No eres tú, el que pasa sin conocerme
me duele tu carne porque es la mía
En mi pasado y presente
me duele tu carne porque es la mía
En mi pasado y presente
busco y vuelvo a buscar los ojos
ojos que me miraban y me miran con furia
ojos que me miraban y me miran con furia
esos ojos que me cuidaban y me cuidan dormida
Soy tu
tu mejor
momento
dolorosa y herida
Estoy en la música que escuchabas y que escuchas
la que llevo prendida
la que llevo prendida
no son tus lágrimas, son las mías
ese mirar que miraba y mira hacia el horizonte perdido
estoy en la cima
ese mirar que miraba y mira hacia el horizonte perdido
estoy en la cima
no queda mucho tiempo
y quisiera abrazarte
y quisiera abrazarte
Hoy te he visto
no me has visto
te veo a lo lejos leyendo
personas
con las manos llenas de libros
de ideas confusas y repetidas
de ideas confusas y repetidas
estático, con la boca llena de cuentos

















