A QUIEN LE PUEDA IMPORTAR Todos recopilamos historias, ajenas o propias, fantásticas o reales, elaboradas o sencillas. Las mías van en verso, todo lo que ando lo escribo.
martes, 10 de noviembre de 2020
Exilio
Cava en el silencio, construye tu propio escondite y exiliate allí en una tumba viva. No le digas a nadie que estás en las entrañas de la tierra y que ahora eres semilla. No respondas al llamado del exterior. No respondas aunque te prometan que el regreso será mejor, que los amaneceres y que las tardes nuevas te esperan. No salgas. Vive el silencio y para el silencio, en tu fosa. Pasarán por allí animales fantásticos, sentirás pasos de gigantes e imaginaras que el mundo ha cambiado, pero es mentira, es una trampa, ni animales alados ni pasos de gigantes existen y en cambio te buscan las mismas gentes que te condenaron, que te expulsaron. Debajo de la tierra no transcurre el tiempo, nadie te felicita, nadie llora ni ríe, todo es oscuridad y ceniza.
martes, 20 de octubre de 2020
SEPTIEMBRE OCHO
*A la memoria de Javier Ordoñez y
caídos el ocho de septiembre 2020
Colombia.
Tu palabra fue mi palabra
la última que se pronunció antes de la bala, antes del dolor.
¿Cuál fue tu nombre?
La palabra que se calló
¿Cuál fue tu nombre?
La palabra que se silenció.
Te multiplicaste en las bocas
Bocas negras
Bocas blancas
Bocas rojas
¿Cual fue tu nombre ?
La palabra pueblo
¿Cuál fue tu nombre?
La palabra amor
Te prolongaste en las gargantas
Emitiendo ecos y sonidos
No fuimos uno
No fuimos dos
¿Cuáles fueron nuestros nombres?
fuimos septiembre ocho
¿Cuáles fueron nuestros nombres?
fuimos noche de clamor.
Vive la palabra
En cada nombre que se asesinó
En cada nombre que se desapareció.
domingo, 4 de octubre de 2020
Corporeidad
La diferencia entre la vida y la muerte
esa fina línea
los huesos, la carne, el dolor de vestirlos
la amenaza por la corporeidad
¿Si después no duele?
¿Si luego no sentimos?
¿A qué tememos?
agonía
espejo
agonía
los días se repiten
los días infelices
las mañanas distintas tal vez no volverán.
Esperanza, palabra que nunca llegó
late
interminablemente, profundamente
la ausencia
la ausencia y el dolor
¿Era esta la espera?
¿Era esta la promesa?
es la incertidumbre de la nada
es el peso de las horas
son las calles con el miedo
son las puertas cerradas
son los salones vacíos
son los ecos de las risas apagadas
son los semáforos que no cambiaron su color
no,
no fue el porvenir
no,
no fue el futuro
son los rostros cubiertos
son las gentes en las calles
son las balas perdidas
son las vidas cegadas
son las cintas que indican prohibido
son las miradas confundidas
nos siguen hiriendo la corporeidad.
En las ciudades
no fuimos nosotros
ni los viajeros
ni los constructores
ni los dueños
ni los guardianes
jamás nos pertenecimos
¿Es este un permiso para no respirar?
Permiso, quiero caminar
permiso, mi esqueleto es un temblor
aquel muchacho herido
muere en el asfalto minutos después.
Entregaremos cadáveres que se dijeron nuestros
nos abrazaremos en las filas de los anónimos
nos perderemos en las listas de los tristes
en un flujo de nadies sin razón.
Agua de lo que no fuimos
pellejos de corporeidad.
esa fina línea
los huesos, la carne, el dolor de vestirlos
la amenaza por la corporeidad
¿Si después no duele?
¿Si luego no sentimos?
¿A qué tememos?
agonía
espejo
agonía
los días se repiten
los días infelices
las mañanas distintas tal vez no volverán.
Esperanza, palabra que nunca llegó
late
interminablemente, profundamente
la ausencia
la ausencia y el dolor
¿Era esta la espera?
¿Era esta la promesa?
es la incertidumbre de la nada
es el peso de las horas
son las calles con el miedo
son las puertas cerradas
son los salones vacíos
son los ecos de las risas apagadas
son los semáforos que no cambiaron su color
no,
no fue el porvenir
no,
no fue el futuro
son los rostros cubiertos
son las gentes en las calles
son las balas perdidas
son las vidas cegadas
son las cintas que indican prohibido
son las miradas confundidas
nos siguen hiriendo la corporeidad.
En las ciudades
no fuimos nosotros
ni los viajeros
ni los constructores
ni los dueños
ni los guardianes
jamás nos pertenecimos
¿Es este un permiso para no respirar?
Permiso, quiero caminar
permiso, mi esqueleto es un temblor
aquel muchacho herido
muere en el asfalto minutos después.
Entregaremos cadáveres que se dijeron nuestros
nos abrazaremos en las filas de los anónimos
nos perderemos en las listas de los tristes
en un flujo de nadies sin razón.
Agua de lo que no fuimos
pellejos de corporeidad.
Recuerdame en el mar, la patria infinita y azul, allí me quedé cuando me despedí.
lunes, 14 de septiembre de 2020
Sobre la violencia
Violencia, viene del latin violentia, cualidad de violentus (violento) que a su vez viene del vis ( fuerza) olentus (abundancia). Son muchas las décadas en las que Colombia ha utilizado la palabra y generaciones enteras heredado la verbalización del adjetivo.
Inicio este escrito desde la etimología de la palabra para tratar de aproximarme a las últimas semanas en las que hemos tenido que repetirla. Nuestro reflexionar sobre la etimología de las palabras es tan poco que olvidamos que surten un efecto entre lo que se ve, se quiere decir, nos quieren decir y lo que realmente sucede. Es así como pido que leamos a partir de la raíz de la palabra como forma y efecto en nuestra sociedad.
Alguna vez escribí sobre la defensa de la Violencia asumiéndola como principal vivencia humana desde nuestro nacimiento. Nacer -físicamente- ya es un acto que desprende dolor entre dos seres vivos: madre e hijo (de hecho todavía se tiene la creencia que una mujer debe dar a luz sintiendo el dolor del desprendimiento de su carne). Lo anterior no pretende ser justificación alguna sobre la barbarie ni mucho menos las violaciones, trata de acercarse a esa palabra que aún siendo tan precisa y tan fuerte puede ser utilizada de manera muy ambigua.
Ningún individuo en su vida puede decir que no la ha experimentado si la misma crisis humana es en su naturaleza violenta, si cualquier cambio por insignificante que sea tiene que ser violento. Es la violencia la palabra que ha libertado pueblos, transformado sociedades, ganado libertades pero también es la violencia la que ha reprimido, ha sostenido estados totalitaristas, ha desaparecido y por supuesto ha asesinado. ¿Es entonces la raíz de la palabra, desde donde se exprese, la condición para aceptarla o rechazarla? Para poder responder a esta pregunta tendríamos que entrar en el debate de los moralismos socialmente impuestos.
La violencia fue también llamada al período del conflicto armado interno en Colombia. Desde El Bogotazo, que partiría nuestra historia social en dos, la palabra ha sido empleada para instaurar gobiernos y masacrar poblaciones enteras, desde nuestros ancestros hasta las actuales generaciones.
Solo la violencia generada es reaccionaria con más violencia. El principal motivo de este escrito es desde mi orilla hacer una defensa propia de la indignación del pueblo colombiano. A puertas de un estado totalitarista y arbitrario donde se ejerce desde la fuerza pública la brutalidad propia de un régimen, no se puede llamar a la expresión de la furia del pueblo vandalismo ni crimen organizado. ¿Es violencia? sí. Es la violencia propia de ciudadanos ya violentados y no se puede estigmatizar.
No podemos permitir caer en la ambiguedad de la palabra, en su defensa desde el gobierno y en el rechazo desde el pueblo. No podemos convertirnos en jueces del sentir de la masa ni llorar muros derrumbados mientras nos asesinan. Si es la protesta violenta el estado también lo es.
Que este no sea el principio de un nuevo conflicto, que la palabra se resuelva desde el actuar de un estado que escuche a sus víctimas y se reforme.
Alguna vez escribí sobre la defensa de la Violencia asumiéndola como principal vivencia humana desde nuestro nacimiento. Nacer -físicamente- ya es un acto que desprende dolor entre dos seres vivos: madre e hijo (de hecho todavía se tiene la creencia que una mujer debe dar a luz sintiendo el dolor del desprendimiento de su carne). Lo anterior no pretende ser justificación alguna sobre la barbarie ni mucho menos las violaciones, trata de acercarse a esa palabra que aún siendo tan precisa y tan fuerte puede ser utilizada de manera muy ambigua.
Ningún individuo en su vida puede decir que no la ha experimentado si la misma crisis humana es en su naturaleza violenta, si cualquier cambio por insignificante que sea tiene que ser violento. Es la violencia la palabra que ha libertado pueblos, transformado sociedades, ganado libertades pero también es la violencia la que ha reprimido, ha sostenido estados totalitaristas, ha desaparecido y por supuesto ha asesinado. ¿Es entonces la raíz de la palabra, desde donde se exprese, la condición para aceptarla o rechazarla? Para poder responder a esta pregunta tendríamos que entrar en el debate de los moralismos socialmente impuestos.
La violencia fue también llamada al período del conflicto armado interno en Colombia. Desde El Bogotazo, que partiría nuestra historia social en dos, la palabra ha sido empleada para instaurar gobiernos y masacrar poblaciones enteras, desde nuestros ancestros hasta las actuales generaciones.
Solo la violencia generada es reaccionaria con más violencia. El principal motivo de este escrito es desde mi orilla hacer una defensa propia de la indignación del pueblo colombiano. A puertas de un estado totalitarista y arbitrario donde se ejerce desde la fuerza pública la brutalidad propia de un régimen, no se puede llamar a la expresión de la furia del pueblo vandalismo ni crimen organizado. ¿Es violencia? sí. Es la violencia propia de ciudadanos ya violentados y no se puede estigmatizar.
No podemos permitir caer en la ambiguedad de la palabra, en su defensa desde el gobierno y en el rechazo desde el pueblo. No podemos convertirnos en jueces del sentir de la masa ni llorar muros derrumbados mientras nos asesinan. Si es la protesta violenta el estado también lo es.
Que este no sea el principio de un nuevo conflicto, que la palabra se resuelva desde el actuar de un estado que escuche a sus víctimas y se reforme.
miércoles, 2 de septiembre de 2020
Los poetas alegres
Que venga la alegría con todo su ruido
para terminar con el silencio y con el dolor
que vengan los poetas hermanos para llenar las calles
entonando melodías en una sola voz
hoy será nuestro corazón el júbilo
el que salte, brinque y quiera bailar
abracémonos compañeros poetas
¡embriaguémonos!
con besos, con versos, con libertad.
Los poetas alegres somos posibles
entre tantas decepciones que nos abaten después
hoy quiero encenderme en una sola llama
quiero sentirme viva
quiero volver a nacer
son muchas las penas que me atormentan
mi tristeza no puede más
¡Poetas alegres! ¡todos vengan!
¡embriaguémonos de felicidad!
hoy vengo cansada
hoy vengo herida
necesito cantar
necesito bailar
tengo derecho también a la alegría
aunque a veces se me antoje frivolidad.
lunes, 31 de agosto de 2020
Mi oreja izquierda
Podría confirmar, de manera casi fantástica, el motivo por el que Van Gogh cortó su oreja izquierda. A veces se siente necesidad de arrancarse cosas del alma, que duelen más que una extensión del cuerpo.
De ahora en adelante te llamaré mi oreja izquierda.
miércoles, 26 de agosto de 2020
jueves, 20 de agosto de 2020
NÁUFRAGO
Algunos son náufragos, otros somos islas.
Como isla dejé que conquistaras mi terreno.
Desembarcaste en mi playa y reposaste sobre cada una de las minúsculas arenas que me conformaban.
Mis nubes te protegieron del inclemente sol y recibiste mi lluvia. Otras veces intenté destruirte con mi tempestad.
Náufrago. Supe desde que desembarcaste que una madrugada partirías y te dejaría ir.
Eran azules esos días donde nunca me contaste como era tu lugar original.
Como isla dejé que conquistaras mi terreno.
Desembarcaste en mi playa y reposaste sobre cada una de las minúsculas arenas que me conformaban.
Mis nubes te protegieron del inclemente sol y recibiste mi lluvia. Otras veces intenté destruirte con mi tempestad.
Náufrago. Supe desde que desembarcaste que una madrugada partirías y te dejaría ir.
Eran azules esos días donde nunca me contaste como era tu lugar original.
Te escuché tantas veces y te ví desnudo todo. Seca tenías la piel por mi sal.
Aquellas madrugadas fueron rojas y no muchas para desperdiciar. Confundías mis piernas con las palmeras jóvenes que se mecían entre un paisaje que nunca olvidarás.
Las tardes en cambio eran amarillas. Las empleabas para subir por mis montañas y escalar hasta mi punto más alto. victorioso alzabas los brazos, te sacudía mi viento y finalmente extasiado te sentabas a contemplarme. Nunca una isla te hizo tan feliz. Cruzabas tus piernas y cerrabas los párpados para hacer guirnaldas de mis ojos. Fuiste veinte años menor a tu edad. A la edad de los hombres. Sin un tiempo definido corriste de norte a sur entre el verde del ahora, del presente. Los días que yo te brindé sin porvenir. Las noches tenían una blanca oscuridad. Percibías sobre tu espalda sutilmente la nieve que no te pudo cubrir, buscaste refugio y encontraste mi cueva principal. Encendiste fatuos fuegos entre las horas muertas para hacerlas arder. Se hicieron sus chispas y delirantes mis formas se elevaron y encendieron al calor. Náufrago.
Aquellas madrugadas fueron rojas y no muchas para desperdiciar. Confundías mis piernas con las palmeras jóvenes que se mecían entre un paisaje que nunca olvidarás.
Las tardes en cambio eran amarillas. Las empleabas para subir por mis montañas y escalar hasta mi punto más alto. victorioso alzabas los brazos, te sacudía mi viento y finalmente extasiado te sentabas a contemplarme. Nunca una isla te hizo tan feliz. Cruzabas tus piernas y cerrabas los párpados para hacer guirnaldas de mis ojos. Fuiste veinte años menor a tu edad. A la edad de los hombres. Sin un tiempo definido corriste de norte a sur entre el verde del ahora, del presente. Los días que yo te brindé sin porvenir. Las noches tenían una blanca oscuridad. Percibías sobre tu espalda sutilmente la nieve que no te pudo cubrir, buscaste refugio y encontraste mi cueva principal. Encendiste fatuos fuegos entre las horas muertas para hacerlas arder. Se hicieron sus chispas y delirantes mis formas se elevaron y encendieron al calor. Náufrago.
martes, 30 de junio de 2020
Breve Despedida
Antes que tú me iré y dejaré todos mis restos dentro de ti.
Antes del amor me iré y ya no me recordarás.
Nunca fui para ti lo que quise ser.
Quince Minutos
¿Te imaginas ver a una persona sólo por quince minutos y extrañarla durante toda la vida?
Me parece verte antes, solo un momento y haberte guardado en mi memoria. No eres una persona, eres fragmentos de segundos que se detenían en algún lugar, moléculas volátiles intentando escapar. Mi vida sería a tu lado una hora, solo una hora, una eterna hora.
Yo te veo en mi cotidianidad y te hablo desde aquí, desde los quince minutos que se fugaron.
domingo, 21 de junio de 2020
lunes, 6 de abril de 2020
La Casa
Me pregunto qué fue de mi casa en los días que no estuve
en los días silenciosos
en los pasados días que me esperó para descansar.
Me pregunto que fueron de sus paredes frias de sus oscuros rincones
de sus techos guardados.
Ha caído la tarde y yo me he escondido para imaginar
imaginar que no estoy en esta casa
la que me ha albergado
en mis últimas alegrías
en mis ultimas tristezas
la que muchos días me vió llegar agotada de trabajar
a la que cerré sus puertas sin despedirme cuando era cuestión de bailar.
Es esta casa la que un día vestí con los colores que yo era incapaz de llevar.
Estoy escondida del mundo y de mí.
No estoy.
Ahora no.
viernes, 24 de enero de 2020
PSICOLOGÍA DE NUESTRO BESO
Un buen beso incluye a los ojos
de la boca a los ojos un vértice
debe haber un vuelo entre labios y pupilas para lograr extenderlo.
Besarse las bocas y los ojos al tiempo es preciso en la científica del amor.
El encuentro
cara a cara
ojo a ojo
labio a labio.
Es el beso el primer instante para no olvidar
son los amantes la inmortalidad.
No todos los besos saben igual
el beso primero es el que perdura
el primer sorbo
el exquisito que se da desde el puente de la boca que conduce a todo el ser.
Es tu beso con mi beso un canal de comunicación
con ángulos transparentes
trazos perfectos
un triángulo de amor
somos tres
el beso, tú y yo.
A MARTÍN URIBE, EN SU BREVE VIAJE
Voy a imaginar que te perdiste
que estás en otra dimensión, universo o galaxia
deambulando
que vas a volver y me contarás cómo es la vida allá
que vendrás victorioso
agitarás tus banderas de colores
entonarás melodías de tierras desconocidas y me las enseñaras.
Cerraré mis ojos
imaginaré lo que me cuentes
y extenderé mis manos para recibir lo que me traigas.
https://youtu.be/ley6_gy8ReE Bajo el Agua
AYER
Ayer vi que el alma se te salía por los ojos, me preguntaste, ¿qué me ves?
Ayer vi tu alma saliendo por los mismos ojos que me veían desnuda y en esa visión estaban mis ojos entre los tuyos, encontrados. Ayer fui la espectadora de nuestros ojos, cuatro. Ayer hubo una cuerda, un hilo, un puente, hubo algo que unió a tus ojos con mis ojos, entre oscuros y claros. Ayer tus ojos escaparon y volaron por toda la habitación. Tus ojos fueron mariposas, ayer, y en su vuelo no te supiste libre, fuiste ciego, ciego libre, libre. Ayer yo sostenía mi quijada mientras miraba el espectáculo de tus ojos volar, chocarse, volver y flotar... de tu alma salir y desprenderse entre tus ojos y los míos. Ayer pude haberme quedado entre tus ojos refugiada, viviente y perdida. Ayer me pregunté si también has visto a mi alma atrapada en este mi cuerpo que se extiende junto al tuyo ¿me has visto salir?... Ayer te dije que mi corazón latía y te guardé tus manos en mi pecho, aún las abrazo.
No sé si las almas solo salen por los ojos o si la mía quiere saltar desde el abismo de mi corazón como el trapecista que es.
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