martes, 30 de noviembre de 2021



Admiras otros cuerpos
Deseas otras bocas
Recuerdas un viejo amor

Nunca he sido yo el amor definitivo
Se quiebra mi amor propio
Me destruyo con el espejo

Cuesta ser mujer
Duele ser mujer

Entre lo físico y lo que escribo
Me pierdo
Busco mi sonrisa
Respiro un aire viejo

De los hombres que he tenido
Jamás ninguno
Me ha amado
Siempre rota
Siempre vacía

Pero tú muchacho
Lavame esta carencia
Ya no estoy para fábulas

Pero tú hombre maduro
¿Qué me has enseñado?
La dureza de tu pecho
Tus ausencias pasadas

He pensado en amar mujeres
Aquellas que han dolido
Para mirarnos el cuerpo
Para no tomarnos medidas

Este último amor me enseña el odio
Me arrastra por el camino
Al que no pertenezco
Yo no sé sembrar margaritas
Yo no sé  recoger frutas.

El Pájaro que Canta Cada Diez Amaneceres

Tres plumas azules lloran en su selva. Su cuerpo, menudo y pequeño, se colorea con el rojo. Nadie lo ha visto excepto el décimo amanecer naciente. Tiene un canto delgado, tan agudo, que se pierde como el triste arrullo de una serpiente camuflada. El pájaro que canta cada diez amaneceres sabe que solo siete cantos emite durante toda su vida. El último, el de su muerte, es el más largo, el más sentido y el más eterno. Sus plumas coloradas las guarda, el pico lo eleva. Prendidos hasta el sol apuntan sus ojos. Amarillos, brillantes y encendidos, con un sugestivo negro, un negro de augurio de su pupila. Su corazón es liviano, como el de todos los pájaros. Late rápidamente pero jamás nadie lo escucharía melancólico. No es hembra ni es macho, puede sentir el dolor de las entrañas y posarse con jerarquía. Alguna vez lo he sospechado en la distancia. Sus recorridos suelen ser cortos pero seguros. El pájaro que canta cada diez amaneceres no tiene nido ni crías. La soledad lo impulsa por el cielo que solo es testigo de su existencia. Lo han visto posado sobre una rama del árbol del desasosiego no más de seis segundos. Si caminas por la montaña de falda plisada y cima de punta elevada tal vez lo veas. Cierra tus ojos y ábrelos de nuevo, el ya habrá dado un vuelo circular sobre tu cabeza. Abre tus manos, no todos los días sopla el viento con la levedad de sus plumas. Llora, no todos somos poetas ni amamos el canto de cada diez amaneceres de un pájaro.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Sobre la Cotidianidad

Quietos los muebles, la casa en silencio, la silla roja en su lugar. El techo elevado, las paredes que guardan, anteriores risas, visitas y fiestas. Las columnas soportan, un secreto que pesa, un eco que pulsa una rabia propia al mantenerse de pie. Las puertas cerradas, las ventanas abiertas, apenas se escucha lo que jamás volverá. Pasos exteriores de extraños desfilan una y otra vez. Un dolor se siente, un pasado se apaga, la luz eléctrica no promete incendiar ninguna promesa de algún rincón. El frío del piso, la tierra sepulta, movimientos de pasajeros que bailaron allí. Un cuadro rojo, una pieza blanca, rompecabezas que hablan de  fantasmas que reposan, callan, esconden, trasladan,  que se agitan de aquí para allá. La campana muda, las plantas se duermen, la tierra enfría un día cansado sin novedad. Las ropas tendidas, el viento silba, sobre las carnes que se cubren con difentente color. El amor suave, la mirada que entiende, el mar profundo de la cotidianidad.

martes, 26 de octubre de 2021

Sobre El Hombre Árbol Almendra

Sobre el hombre árbol almendra no hay mucho que decir pero sí mucho que ver. 
Seis ojos se pierden en su corteza. Uno para el caminar del caminante, otro para el amar del amante, otro central que es mapa visor,  uno superior para contar cada caída de cada almendra que se le desprende, y dos volátiles que camuflan sus hojas medianas cuando el otoño está próximo a llegar. 
Sobre el hombre árbol almendra no hay mucho que hablar pero sí mucho que oír. Llora sutilmente durante el invierno, con un sonido viscoso que solo el silencio puede reproducir. Tres pájaros sin alas trepan su tronco y ocho agarres con sus picos alumbran una melodía poco discreta cada décimo amanecer. 
Sobre el árbol almendra no hay mucho que decir pero sí mucho por navegar. 
Del verde nuevo hasta el amarillo viejo hay un lamento. Sus ramas parecen naufragar. En ocasiones le nacen pequeñas naranjas sin ser su fruta principal pero es solo una piel pequeña, clara y café que rueda para volver a su fuerte raíz. 
Sobre el hombre árbol almendra no hay mucho que decir pero sí mucho que añorar. Es bueno saludarlo y prometerle  regresar cada dos días, cada cinco meses, cada quince años, cada infinidad. Por cada regreso florece cuatro veces y sonríe dos. No siempre se cuenta con la suerte de que alguna flor y pétalo roce en caída natural. Tiene la ternura que los hombres y las mujeres abandonaron y la memoria de cada pueblo que pasó frente a él. Sobre el hombre árbol almendra no hay mucho que decir pero sí mucho que amar. Siempre espera en la tierra fecunda donde nacen ventisiete soles cada quince décadas. 

martes, 19 de octubre de 2021

Sobre la Invisibilidad

¿Cuántas veces en mi cuerpo recorriste otras carnes, sentiste otros huesos, besaste otras bocas, te miraste en otros ojos y sembraste en otros vientres? 

No es nada sobre lo que vemos
Ni siquiera lo que pronunciamos
Son las intimas invenciones que no permiten cruzar las líneas
Imaginarias sobre nuestros deseos 

Decirse a sí mismo qué debería
Hablarse en un silencio 
recibirse en un consejo
darse la mano temblorosa al corazón 

En otras tierras fui única
Inclemente bajo los soles que me quemaron la espalda
Rebelde sobre la lluvia que en mi pecho bailó 

En otros mares pude amar las tempestades
Sonreírme el cuerpo
Morderme la risa
Perderme la tristeza
Gritar el olvido 

No es nada de nuestros huesos
ni siquiera mantenerlos de pie 
es algo invisible 
como ese vapor de la cortina que llora
detrás del muro de mis debilidades 

En otras flores brillé
no es este el tiempo para ganar
lo que no pertenece a nadie
muevo banderas ya conquistadas
Me miento al decirme que son mías 

En otras hojas me sostuve
Lo sé
No es nada de los dientes que rechinan el dolor
Apretó la correspondencia que se extravió
Tal vez la noche con almendra 
Traiga un árbol nuevo para mí.

miércoles, 22 de septiembre de 2021

Sobre la Vaporosidad de las Cortinas o Tal Vez del Tiempo

Siempre he querido escribir sobre la vaporosidad de las cortinas pero nunca se me ocurrió cómo describir esa ligereza invisible que se eleva con el aire entre ellas, ese tocarse sutilmente sin ser cuerpos ni vestidos ni siquiera formas definidas, cada nuevo viento parece tratar de esconderse entre ellas, enredarse. A veces se me antojan deliciosas en esos leves movimientos que tumbada desde la cama veo entre ellas, una lucha elegante entre las telas, las transparencias y lo delicado de lo invisible.  Muchas veces me recuerdan la mar, un ir y venir con ímpetu pero un tanto lento, cadencioso, sabio, sensual y con un triste sonido imaginario. Muchas cosas que admiro se parecen a la vaporosidad de las cortinas, tienen una elevación fuerte y otras no las siento, como la vida, como este escrito que al fin surge sin proponermelo.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Sobre el Golpe del Tiempo

No se escucha el reloj mientras avanza 
Pero continúa silencioso sin detenerse

Golpea cada segundo, cada minuto, cada hora

La madera que cuelga de la pared nos habla sobre el golpe del tiempo que minúsculo  sujeta con dos manecillas al pasado

Siempre hacia la derecha, siempre.
Resbala cada uno de los golpes que no se detienen nunca ni con la muerte.

domingo, 25 de julio de 2021

Hay diferentes maneras que tenemos de amar y esta que yo tengo contigo

Una nueva manera para explicarnos que el tiempo no fue el tiempo que dejamos pasar sin habernos visto
(Fantasmas que no se reconocieron)
Hay diferentes rostros que dicen que en esta ciudad  todo se acaba menos nosotros 

Es ese el amor
La guerra por no vencernos
Es ese el amor
Viejas formas que resisten al tiempo
A sus gentes 
A sus pueblos
A sus nuevas costumbres que pretenden olvidarnos

Déjame creer en este viejo tiempo 
Déjame transformarlo, liquidarlo
Que se pierda en cada surco que forma tu espalda
Allí donde  me he hundido
A veces triste entre tanta victoria 

Es este el amor
El que respiro
Que fluye en la liquidez de cada una de mis dudas y de mis aciertos

Hay diferentes maneras que tenemos de amar
Y esta que yo tengo contigo.

viernes, 2 de julio de 2021

OTRO FRAGMENTO FÍSICO

Yo no puedo amar
Solo cortarme
Solo herirme
Solo sangrar
Como la oreja
Como el dedo
Como la mano. 

MUTILACIÓN

Cortar suavemente la parte más dolorosa
Un cielo, una estrella, alguna luz que pueda ser apagada
Disparar  desde la distancia a aquella pierna que avanza progresivamente
Atrapar el ojo que despierta ciego al lado de su hermano
Arrancar nuestra vida como a la raíz
Amar aunque no exista la promesa feliz
Dejar todo por estar aquí
Contar cada paso, cada día, cada hora
Temer no volver a verte llegar
Tumbar la puerta para jamás nunca cruzarla con ilusión
Cerrar las llaves presintiendo que son nuestros brazos ya torcidos que pesan al abrazar
Dejar todo inerte
Todo vencido
Todo muerto
Arrumbarlo en la bolsa de la mutilación
Esconder fragmentos de cadaveres de lo fuimos
Querer irse, tal vez morirse 
No era este el amor
Aunque te quiero
Yo no puedo amar
Solo cortarme
Solo herirme
Solo sangrar
Como la oreja
Como el dedo
Como la mano

lunes, 21 de junio de 2021

EL LAPSO


Esos días que fueron diferentes y aruñaron a la felicidad, esos días planeabamos con prisa seguros que nada cambiaría, eran los días de lo efímero y del momento, de la fiebre y de la risa. Esos días fueron otros. Un espacio que se elevó para hundirse, una onda que circuló para detenerse, un fragmento que esperó en algún rincón ser encontrado.

domingo, 13 de junio de 2021

CAMINAR DESPACIO

Caminar despacio
Detenerse en cada hoja
Mirar cada cielo
Escuchar lo que ya no está
Vivir despacio
En cada ala de mariposa amarilla
En cada brinco de los niños en las calles
En cada llanto de quienes fueron olvidados
Respirar despacio
Como el último aliento
Con un último suspiro
Como el que ya se fue
Sentirse despacio
En cada calle
En cada una de sus piedras
En cada camino
En los surcos del barro mojado
Morirse despacio
Sin advertencia alguna
Sin ningún desespero
Con cada cosa puesta en su sitio
En cada amanecer que no es
Irse despacio
Sin explicaciones
Tal vez en otro tiempo seremos los felices
Tal vez otra lluvia nos empape
Quizá el sol se quede incendiando nuestros ojos
Tal vez seremos al fin el mar. 

lunes, 24 de mayo de 2021

A LOS ROSTROS CUBIERTOS, A LAS VIDAS PERDIDAS

Vestirse al revés. Desnudarse el cuerpo para cubrirse el rostro. Romper lo protocolario. Unos muertos, otros vivos.
Se los llevaron para nunca regresarlos
Callados y temblorosos
nunca volvieron
Pero nos dicen que el delito está en cubrirnos los rostros. 
Un cuerpo flotando en el río
Un cuerpo tendido en la calle
Un cuerpo herido
Un cuerpo perdido
Pero nos dicen que el delito está en cubrirnos los rostros.
Amarrados estamos 
Amarrados a  la violencia
Cubiertos por el dolor.

lunes, 19 de abril de 2021

Tristeza mía
Vacío mío
Nunca te vas
Como la espina a la rosa
Como la lluvia al cielo
Como la piedra a la montaña
Hacen parte de esta armazón de pellejos en la que me formo
Apenas me quedo quieta y siento el remolino
De las horas que se me agotan
De las ganas de vivir que se me van
Son días inexplicables
Con la furia que me carcome
Son noches interminables
Sin ningún sueño ya
Cuánto cuesta la desesperanza
Cuánto cuesta seguir de pie. 

lunes, 5 de abril de 2021

LUNES

¿Cuántas veces hemos sido infelices por el precio de pagar los aruñetazos de la felicidad? Cada risa se convierte en mil lágrimas y cada nueva espera por el futuro es la reafirmación de lo efímero que puede ser el tiempo, así como el amor. Hay personas que nacemos para el daño aún sin tener plena consciencia de nuestro destino en soledad. Hay personas que tenemos que condenarnos a jamás encontrar nada excepto a la raíz de nuestro propio dolor. Dolor que camina desde la punta de cada dedo que nos construye cada pie, cada hueso que se levanta para soportar nuestras carnes que día a día nos pesan más. Siempre la maleta vacía así como el alma así como nuestra amiga constante de la infelicidad. Nadie más que los que nos vaciamos sabemos cómo se sobrevive todos los días desde la muerte de estar aquí. 

miércoles, 10 de marzo de 2021

Dejarse morir

Firma un contrato, riéte fuerte y sé parte de la manada. No pienses en que el pasado fue mejor ni en tus lágrimas infantiles ni en los elefantes que veías volar en las pantallas de la televisión. Vístete a la moda, arréglate el pelo, toma una maleta elegante y sal a pasear. Cómprate un helado, tómate una foto y derrite las ganas de vivir en él, límpiate la crema que se rueda por tus dedos. No te limpies la dignidad con una servilleta, escucha consejos coherentes y obligate a sentirte orgulloso por hacer parte de una nómina de empleados. Afuera hay hambre, afuera hay gritos, afuera hay tristeza, afuera hay caída, pero nada de eso te puede detener. has decidido morirte, has decidido guardar en una maleta tus ganas de dormir más de lo requerido, de fumar en la calle, de emborracharte hasta el amanecer, de bailar hasta que te duelan los pies. Has decidido venderte, has decidido lamerte junto con el helado que desaparece en tu boca mientras al final sientes su sabor como hiel. Te miras en una vitrina, no son tus ojos, eres una marca, eres una tristeza, eres otro del montón. Decídete a morirte, te dices, decídete morirte mil veces, te rompes. Ponte un código de barras, ya qué más da. 

Volver a empezar

Hay días para quemarlo todo
prender una fogata y sentarse a ver el fuego arder
bajar las cortinas, amontonar los muebles, romper los floreros, destruir todo lo que nos rodea material
Días en que deseamos quedar sin nada
ser de verdad nadies con actitud
de tomarse a sí mismo hasta el último sorbo, morderse los labios y llorar y llorar
Hay días de furia, días de fuego en que terminamos siendo la ceniza de lo que dejamos atrás
Días para destruir nuestra casa como si se tratara de nuestro cuerpo
Golpearnos contra las paredes
Para tratar de encontrar la esencia y la respuesta para estar aquí.

martes, 9 de marzo de 2021

Brillas en Bucaramanga

Mi pequeño sorbo
Mi sábado por la tarde
Mi domingo cuando llueve
Mi explicación de garúa
Mis calles con tu victoria
Mis pasos con tu vuelo
Mi cuerpo cuando ama
Mi huesos cuando duelen
Mis ecos con tu nombre
Mi mercado de amor
Mi simplicidad
Mi pensamiento distraído
Mi árbol de besos
Mi ventana abierta
Mi espera de amor. 

miércoles, 10 de febrero de 2021

Detesto empezar a amar cualquier cosa viva porque inmediatamente pienso en su muerte,
Así como en el inicio del amor siempre espero el final,
Así como en cualquier alegría siempre sospecho a la tristeza,
Así como cuando me lleno una parte pero irremediablemente me conduzco al vacío,

Cada espera sin disfrutar realmente el ahora,
Una pequeña agonía invade mi espacio siempre,
Es mi costumbre de adelantarme a la perdida,
Es mi pasión por lo perdido,
me deja daños, fracturas y heridas,
siempre delante del abismo, 
siempre con ganas pero sin intención de lanzarme,
siempre fatal pero sin mayor empeño,

Nunca esperé días diferentes porque esta manía de trasladarme al pasado jamás me asegura un futuro,